Hostales: entre lo tradicional y lo sofisticado
Por: Roberto Marmolejo
N64

Hostales: entre lo tradicional y lo sofisticado


De 2009 a la fecha, en el Centro se han abierto cinco nuevos hostales; la oferta pasó de seis, a once establecimientos.
Fotografía: José Lira/Eikon.com.mx

De cuatro años para acá, además de los hostales de siempre, en el Centro Histórico los viajeros pueden hallar opciones sofisticadas, íntimas, o bien, prácticas.
Melanie Krutwig es una alemana de 20 años que vino a la Ciudad de México para aprender español. Pasará cuatro semanas en el hostal Casa San Ildefonso, ubicado en la calle homónima.
“Me encanta el lugar: está en pleno Centro Histórico, tienes todos los servicios y el precio es muy bueno”, dice, sentada a una mesa del gran patio de lo que fuera una vecindad. “Está en una calle muy tranquila y silenciosa, que además es muy hermosa, como todo el Centro. Es impresionante”.
Km. cero pasó revista a los hostales del Centro, un polo natural para el viajero nacional o internacional. Descubrió que la oferta ha crecido y se ha renovado en apenas cuatro años: en 2009, un levantamiento de la Autoridad del Centro Histórico (ACH) halló seis hostales en la zona, pero ese mismo año abrió Hostal Amigo Suites; en 2010, el Hostal Centro Histórico Regina; en 2011, Massiosare El Hostal; en 2012, Downtown Beds, y en 2013, Casa San Ildefonso.
Dueños y gerentes apuntan que el primer cuadro se lleva 70% de la ocupación hostelera de la Ciudad de México.
La infraestructura turística del área se ha visto enriquecida, además, por los conceptos Bed&Breakfast y hotel boutique. El Chill Out (B&B) y el Downtown México (hotel boutique) son los mejores ejemplos.


Los hostales Casa San Ildefonso, Regina y Downtown beds han enriquecido los servicios de hospedaje para el turismo alternativo y cultural.
Fotografía: Cortesía Casa San Ildefonso


Para Jaime Amieva Kobeh, director de Hostels de Mundo Joven, una agencia de viajes internacional especializada en jóvenes y turismo alternativo, cultural y educativo, esto tiene una explicación: “Hemos detectado que el Centro Histórico es el principal destino de los viajeros o backpackers, porque en él encuentran las vivencias y el entretenimiento que los hace sumergirse en nuestra cultura. Y aunque en tarifas de hospedaje en hostales estamos igual que en otras zonas, comer en el Centro es más barato que en la Condesa, y las opciones de transporte son más variadas”.
En este momento, en el corazón de la Ciudad hay 11 hostales; algunos con servicios de hotel y residencia, como el Hotel Virreyes (Izazaga 8, esq. Eje Central) y la YWCA (Humboldt 61, esq. Morelos), que también es un centro deportivo.
Con servicios y precios que varían de acuerdo con la calidad de las instalaciones y la ubicación, hay hostales para diferentes ganas, maneras e intereses a la hora de disfrutar el Centro Histórico.


Fotografía: José Lira/eikon.com.mx

EL MÁS NUEVO
Hasta el año pasado, el edificio de San Ildefonso 38 había sido una vecindad y la bodega de algunos comerciantes de la zona. “Era herencia de mi familia, pero estaba muy deteriorada”, explica Cristina Mascareñas, directora general de Casa San Ildefonso, que abrió el 1 de agosto pasado.
Un estudio de mercado señaló cuatro posibilidades para el inmueble: departamentos, tiendas, oficinas u hostal. Se decidieron por el hostal, porque representaba la inversión menos pesada.
Además, era una oportunidad para Cristina, que tiene una maestría en Hotelería y desde los 15 años ha trabajado en el ramo.
El concepto es sencillo. “Es como si llegaras a la casa de la abuela. En realidad sólo compramos las camas y las sábanas; lo montamos con aportaciones de familiares y amigos, que nos regalaron muebles, cuadros o cacharros que tenían por ahí.” Macetas, detalles en los blancos de cama y el azul claro de las paredes son el toque distintivo.
“Nuestro rango de precio no es alto, porque regresamos a los básicos del hospedaje: una buena cama, agua caliente y buenos servicios”, explica Cristina.
Casa San Ildefonso cuenta con dormitorios de 4, 6 y 8 camas (220 pesos por persona/noche) y habitaciones triples con baño privado (290 por persona/noche); hay opción de habitación doble con baño privado (640 pesos/noche). La tarifa incluye desayuno continental y wifi en las áreas comunes.
El hostal propone a sus huéspedes paseos turísticos de diversas operadoras, para que vivan realmente el Centro Histórico en sus calles, mercados, tiendas, museos y plazas.
Los primeros clientes han sido alemanes, españoles y argentinos de entre  25 y 50 años que buscan “un hostal tranquilo en una buena ubicación y entorno cultural”, detalla la directora.
Cristina tiene clara la principal ventaja para un hostal en esta zona: “Es impactante la diversidad de gente, personalidades, productos, situaciones… Aquí hay vida; vibra el Centro Histórico y los viajeros con él”.


Fotografía: José Lira/Eikon.com.mx

CHIQUITO PERO DINÁMICO
Se cuenta que en este edificio de 80 años, ubicado en Revillagigedo 47 —esquina con Victoria—, Antonio del Conde tenía su armería y en ella enseñó a Fidel Castro a manejar armas; que aquí le ofreció el yate Granma y desde aquí Castro organizó el desembarco en Cuba.
“Nosotros hemos viajado mucho de mochilazo, y queríamos un lugar para recibir personas de la misma manera como nos gusta que nos reciban en el extranjero”, dice Alejandro Vega, gerente general de Massiosare El Hostal. Alejandro se refiere a sus amigos y socios, Guz Melgoza y Dulce Cruz, con quienes abrió en agosto de 2011 este hostal.
El nombre juega a favor de la hospitalidad mexicana: “Recordamos el famoso ‘más si osare un extraño enemigo…’ del himno y nos dijimos: aquí no habrá enemigos, todos seremos amigos”, explica.
Massiosare El Hostal tiene dos dormitorios para siete personas (140 por persona/noche); otro para cinco (160 por persona/noche), cada uno con su baño compartido; un cuarto privado (350 por noche) y una “cabañita” (200 por noche). La tarifa incluye desayuno continental, el uso de la cocina y wifi.
Como abogados, Alejandro y Dulce vivieron de cerca el Centro Histórico cuando trabajaron en los juzgados de Niños Héroes. “Nos enamoramos de él; tiene otro lenguaje, otra magia”, dice Dulce. “Hay mucha gente joven que se ha venido para acá porque cada vez está mejor”, complementa Alejandro.
Aunque pequeño, el hostal es muy dinámico: las paredes fueron decoradas por huéspedes, hay presentaciones de libros, documentales y discos de artistas amigos, se organizan noches de películas, caminatas y salidas por el Centro. Siempre hay algo que hacer.
El huésped promedio ronda la edad de los dueños, 25 a 27 años, y proviene principalmente de Israel, gracias a una alianza con páginas electrónicas de turismo mochilero de aquel país.
“Pero ahora también vienen australianos, brasileños y argentinos. Incluso ya tenemos viajeros que están repitiendo estancia con nosotros”, festeja Alejandro.


Los hostales son “una forma vivencial de viajar”.
Fotografía: José Lira/eikon.com.mx

PIONERO QUE SE RENUEVA
Justo detrás de la Catedral Metropolitana, en República de Guatemala 4, se encuentra un restaurante con mesas y equipales que siempre está lleno de gente rubia o asiática, de afroamericanos y mexicanos en sabrosa chorcha en más de tres idiomas. Desde allí contemplan el ir y venir del mismo corazón de la capital.
Más al fondo está propiamente la recepción del Hostel Mundo Joven Catedral. Se inauguró en febrero de 2000 y era la única opción de hostal en el Centro, junto con el Moneda (Moneda 8), hoy reconvertido en el Hotel Amigo Zócalo.
El “Hostel” enfrenta con “mejores servicios y una inmejorable ubicación”  la proliferación de hostales en el Centro Histórico, explica el gerente, Jorge Prieto.
De hecho, el Hostel Mundo Joven Catedral es el más grande de la Ciudad de México en número de camas: 172, divididas en 19 habitaciones privadas (377 pesos en doble; 611 en la Suite Terrace/noche) y el resto en dormitorios de cuatro y seis camas con baño particular (200 por persona/noche).
Por la tarifa, ofrecen un desayuno americano tipo buffet —los otros hostales de la zona sólo ofrecen continental—; cocina; wifi en todo el establecimiento, y computadoras con conexión a Internet.
“Además, pertenecemos a la organización Hostelling International, que tiene cuatro mil hostales afiliados en el mundo, lo que garantiza un estándar de calidad, un número mínimo de regaderas por cama, limpieza y seguridad”.
En la zona, el Downtown Beds y el Hostal Centro Histórico Regina también pertenecen a esa red.
El viajero que llega al Catedral es principalmente estadounidense y australiano, aunque en Semana Santa el flujo de mexicanos llega a 20% de la ocupación.
Aun cuando “los mexicanos no tienen la cultura del hostal (…) se la pasan bien aquí en el Centro Histórico, (y) regresan año con año”, remarca Jorge.
Y es que, para él, el Centro no se compara con ningún otro destino en el D. F.: “La esencia de lo mexicano, eso que quieren experimentar los viajeros de mochila al hombro, está aquí. Y sólo aquí”.


Minimalismo en el Downtown beds, y fachada neocolonial del Mundo joven.
Fotografía: Cortesía Downtown beds /  José Lira/eikon.com.mx

UN HOSTAL HIPSTER
“Cuando vi las fotos del hostal y la zona donde estaba, no lo dudé: allí me quería quedar en mi visita a la Ciudad de México”, dice Patchara Kanmuang, un arquitecto tailandés de 30 años. Lleva tres días hospedado en Downtown Beds, un hostal con decoración minimalista que es la apuesta de hospedaje económico en el Centro Histórico del Grupo Hábita, dueño de hoteles boutique como Condesa DF y Distrito Capital.
“Es un hostal de diseño en medio de la arquitectura monumental, los museos y las calles de un centro histórico. No lo había visto en ninguna otra parte”, asegura Kanmuang.
Ubicado en la parte trasera de la antigua Casa de los Condes de Miravalle, en  Isabel La Católica 30, abrió en julio de 2012 tutelado por su hermano mayor y de lujo, el hotel Downtown México (en el mismo edificio).
El diseño es minimalista, con paredes blancas que dan sensación de amplitud, un cuarto con lockers para mantener la estética pulcra y flat de las habitaciones. Los precios son accesibles: 200 pesos la noche en dormitorio de ocho camas; 300 en dormitorio de cuatro camas; 350 en uno de cuatro camas con baño privado, y 550 en cualquiera de las dos dobles privadas.
“Una de las ventajas de estar junto al Downtown México es que por un consumo mínimo de 250 pesos por persona en bebida o alimentos, el hostalero puede hacer uso del jacuzzi y la alberca del hotel. Ningún hostal tiene estos servicios en el Centro”, presume el gerente, Raúl Tapia.
“Mi huésped es gente de 25-35 años en promedio, con buena formación educativa y aprecio por la cultura; por eso vienen a quedarse en el Centro Histórico”, informa. “Son hipsters que les encanta callejear, comprar ropa en Mixcalco o perderse en la Lagunilla”.
Provienen principalmente de República Checa, China, Japón, Tailandia y Suiza o Alemania. La tarifa les da derecho a un desayuno continental (por 20 pesos más, chilaquiles, quesadillas o huevo), préstamo de bicicletas vintage y una terraza con hamacas.


Los hostales también ofrecen recorridos y actividades a los viajeros.
Fotografía: Hugo Hernández/eikon.com.mx

EL FAVORITO DE LOS MEXICANOS
Por décadas, los distribuidores farmacéuticos Casa Saba usaron este edificio como bodegas. Se trata de una sobria construcción de finales del siglo XVIII situada en la esquina de Regina y 5 de Febrero, un área en ascenso por su carácter peatonal y donde se concentraron centros de reunión para jóvenes.
En 2010, comenzó la transformación del edificio en lo que hoy es el Hostal Centro Histórico Regina, informa la gerente general, Paulina Hernández.
A diferencia de los demás hostales de la zona, éste recibe una gran cantidad de mexicanos: 40% de la ocupación. Y es que desde el principio, el lugar ha buscado que los jóvenes del interior que vienen a la Ciudad de México de paseo, a realizar trámites o asistir a conciertos o festivales, se hospeden en el Centro. Esto, a través de campañas en redes sociales y de boca en boca.
“Llevo viviendo en el hostal un año y dos meses”, cuenta David Carrillo, de 27 años. Venía de Tehuacán, Puebla, por unos días, a hacer trámites en la unam.
“El Centro”, afirma, “lo tiene todo. La vida nocturna es muy rica. Los museos son muy buenos. Estás conectado con toda la Ciudad. Pero lo más importante es que nunca he tenido un problema de seguridad: me siento muy protegido. No me preocupa si salgo a las dos de la mañana y regreso (a las) cuatro o cinco”.
El Regina tiene 120 camas distribuidas en cuatro dormitorios para 10, 12, 14 y 16 personas (190 persona/noche) y 10 habitaciones privadas: dobles (450/noche), triples (620/noche), cuádruples (810/noche) y la suite, de dos pisos y con un baño y medio (mil 200 pesos/noche), donde caben hasta cuatro personas. Todos los baños, excepto en la suite, son compartidos; la tarifa incluye un desayuno continental y paseos a pie por el Centro Histórico.
“Estimulamos la convivencia en las áreas comunes; por ejemplo, servimos el desayuno en el restaurante-bar Canallas, que pertenece al hostal, y hacemos que la gente comparta mesa”, informa Paulina Hernández. Para ella, ese es el espíritu de los hostales: “La vivencia y la experiencia de conocer más viajeros y el lugar donde estás de manera profunda”.
Otros hostales ubicados en el Centro Histórico son dos del Grupo Amigo: Amigo (Isabel La Católica 61) y Amigo Suites (Luis González Obregón 14). Asimismo, Mexico City Hostel (República de Brasil 8) y Mexico City Hostel Suites (República de Brasil 11).
Todos tienen: áreas comunes, dormitorios compartidos, cuartos privados y amenities como wifi, áreas de entretenimiento como salas de TV, computadoras con conexión a Internet, paseos a pie y restaurante-bar o cocinas y comedor.


EL HOSTAL Y LOS VIAJEROS


Fotografía: José Lira/eikon.com.mx

Según gerentes y trabajadores de varios hostales del Centro Histórico, sus huéspedes no son turistas comunes. El backpacker o mochilero tiene características que lo distinguen en todo el mundo. Para empezar, el hostal, en palabras de Jaime Amieva Kobeh, director de Hostels de Mundo Joven, “no sólo es una opción barata de hospedaje, sino una forma vivencial de viajar”. Por eso, el contacto entre viajeros, o entre viajeros y locales, es tan importante. El mochilero anda en busca de algo: una experiencia o un aprendizaje cultural y humano. No sólo se quiere tomar la foto en el monumento.
Casi siempre viaja con un presupuesto limitado, “no porque no tenga dinero, sino para que esa travesía dure mucho más”, explica Jorge Prieto, del Hostel Catedral. Los europeos, australianos e israelíes son los principales viajeros del mundo, aunque ahora japoneses y chinos se están aventurando a viajar mochila al hombro.
La edad promedio del mochilazo es de 18 a 35 años, pero “ahora los baby-boomers, mayores de 50, también lo hacen”, apunta Paulina Hernández, del Hostal Regina. “Todos tienen un boleto de ida, pero no todos de regreso; y están dispuestos a vivir largas temporadas en hostales, compartiendo dormitorios, baños o mesa con otros viajeros”.
Las temporadas fuertes para los hostales son diciembre a febrero, Semana Santa, todo el verano, y fechas como Día de Muertos. Para algunos como el Downtown Beds o el Regina, los conciertos o festivales de música son una gran oportunidad para recibir a huéspedes mexicanos.

 

 


DIRECTORIO DE HOSTALES


Casa San Ildefonso

Casa San Ildefonso
San Ildefonso 38. M Zócalo, Metrobús Rep. de Argentina, Ecobici San Ildefonso-Rep. de Argentina. Dormitorio compartido (6 camas), 220 pesos; suite privada (doble), 640 pesos. Tel. 5789 1999.
www.casasanildefonso.com

Downtown Beds
Isabel La Católica 30. M Zócalo, Metrobús Rep. de Argentina, Ecobici 2da Cda. 5 de Mayo-Palma. Dormitorio compartido (8 camas), 200 pesos; suite privada, 550 pesos. Tel. 5282 2199 y 5130 6855.
www.downtownbeds.com

Hostal Amigo
Isabel La Católica 61. M y Metrobús Isabel La Católica, Ecobici 1er. callejón de Mesones-Mesones. Dormitorio compartido (10 camas), 190 pesos; suite privada, 565 pesos. Tel. 5512 3464. www.hostalamigo.com/es

Hostal Amigo Suites
Luis González Obregón 14. M Zócalo, Metrobús Rep. de Argentina, Ecobici Rep. de Cuba-Rep. de Brasil. Dormitorio compartido (3 camas), 200 pesos; suite privada, 750 pesos. Tel. 5510 0925.
www.hostalamigo.com/es/hotel/2-hostal-amigo-suites

Hostal Centro Histórico Regina
5 de Febrero 53, esq. con Regina. M y Metrobús Isabel La Católica, Ecobici San Jerónimo-5 de Febrero.
Dormitorio compartido (10-14 camas), 190 pesos; suite privada, 450 pesos.
Tels. 5709 4192 y 5709 7815.
www.hostalcentrohistoricoregina.com

Hostel Mundo Joven Catedral
República de Guatemala 8. M Zócalo, Metrobús Rep. de Argentina, Ecobici Rep. de Guatemala-Monte de Piedad. Dormitorio compartido, 200 pesos; suite privada, desde 377 pesos.  Tel. 5518 1726. www.mundojovenhostels.com

Massiosare El Hostal
Revillagigedo 47, esq. con Victoria. M y Metrobús Juárez, Ecobici Donato Guerra-Humboldt. Dormitorio compartido (5 camas), 140 pesos; suite privada (doble), 350 pesos.  Tel. 5521 3256. FB: Massiosare El Hostal. *

Mexico City Hostel
República de Brasil 8. M Zócalo, Metrobús Rep. de Argentina, Ecobici Rep. de Guatemala-Monte de Piedad. Dormitorio compartido (12 camas), 170 pesos; suite privada (doble), 400 pesos. Tels. 5512 7731 y 5512 3666.
www.mexicocityhostel.com

Mexico City Hostel Suites
República de Brasil 11. M Zócalo, Metrobús Rep. de Argentina, Ecobici Rep. de Guatemala-Monte de Piedad. Dormitorio compartido (8 camas), 180 pesos; suite privada (sencilla o doble), 500 pesos.  Tels. 5510 9562 y 5510 9566.
www.mexicocityhostel.com/hostel_suites

Virreyes
Izazaga 8, esq. con Eje Central. M Salto del Agua, Metrobús Eje Central, Ecobici Echeveste-Bolívar. Dormitorio compartido, 180 pesos; suite privada (doble), 445 pesos. Tels. 5521 4182 al 87. www.hostalvirreyes.com.mx

YWCA
Humboldt 61, esq. con Morelos. M y Metrobús Juárez, Ecobici Donato Guerra-Humboldt. Dormitorio compartido s/baño, 120 pesos p/p; habitación privada c/baño, 140 p/p. Tel. 5510 3870. www.ywca.com.mx