Obsesiones compartidas

En el Centro Histórico, colecciones privadas de diversos géneros sorprenden al paseante con sus variaciones y su colorido.

Máscaras “luchadas”. Desde que abrió en 1992 como cafetería temática, El Cuadrilátero ya tenía una colección de máscaras de lucha libre. Guadalupe Cortés, propietaria del lugar, asegura que las 72 piezas “son luchadas de luchadores profesionales”, entre ellos El Rayo de Jalisco, Atlantis, Blue Demon y, cómo no, El Santo.

De Sadam a Gandhi. “Aquí tenemos a Sadam Hussein, a Gandhi, a la Reina Isabel”, dice Francisco Moreno, recepcionista de Hotel Montecarlo. La colección de billetes se inició hace unos 40 años, cuando un huésped puso uno de su país bajo el cristal del escritorio. Hoy son más de 200 piezas. Para los huéspedes, el ejemplar de 5 colones, de Costa Rica, es el más bonito. Pero el iraquí causa sensación.

Molinos de café. De cerámica, madera, vidrio o metal, estos 44 molinos de café —hay algunas cafeteras— son anteriores a 1975, año en que a los molinillos se les dotó de un cable y un enchufe. La colección se empezó hace unos 35 años, como homenaje al empeño de una familia dedicada al comercio del café.

Trajes de luces. La colección de trajes y aditamentos taurinos de la cantina La Faena se inició en 1958, cuando miembros del Sindicato de Toreros formaron allí su club. Todas las piezas fueron sudadas en su momento —y donadas— por algún torero célebre, como Silverio Pérez, Alfredo Leal o El Flaco Valencia.

Una Duff auténtica. En 2006, Jorge Díaz García abrió el Museo de la Cerveza. Este bar tiene una colección, creciente, de unas 300 botellas de cerveza cerradas. Destaca una Duff, la cerveza ficticia creada para Homero Simpson, y que en 2006 volvió real un fabricante de Guadalajara.

Tapiz de monedas. El asiento para bolear calzado de Sergio Linares llama la atención con los resplandores de sus 500 monedas. La colección empezó hace dos años, y crece con ayuda de los clientes. El tapiz de monedas, los espejos y unos muñecos hacen de este asiento un carnavalito rodante.

“No se venden”. Hace 30 años, le regalaron un búho, y “ése jaló a los otros”, dice Rafael Gómez, propietario de Cigarros La Favorita. Su colección tiene unos 500 ejemplares. Sólo algunos se exhiben en la tienda. Entre sus preferidos están uno de cristal negro de Murano y otro muy gracioso realizado con piezas de relojería. Ante la insistencia de la gente, tuvo que poner un letrero: “No se venden”.

Arte a escala. Una asombrosa fidelidad caracteriza a las herramientas a escala que ofrece en venta una ferretería de la avenida Izazaga. Las piezas, unas 60 variantes, son elaboradas desde hace unos 10 años por una sola familia de artesanos cuya procedencia se desconoce.

Máscaras de El cuadrilátero. Luis Moya 73, local 4.Monedas del asiento para bolear de Sergio Linares. Eje Central y López.Búhos expuestos en Cigarros La favorita. Independencia 68, local 5.Indumentaria taurina en la cantina La Faena. Venustiano Carranza 49.Billetes del Hotel Montecarlo. Uruguay 69.Molinos del expendio de café Monte Grande. Ernesto Pugibet 19.Botellas de cerveza en el El Museo de la Cerveza. Bolívar 18-A.Herramientas a escala. Ferre Centro. Izazaga 8, local H.