Entre bárbaros

Exposición de Benjamín Alcántara

Bárbaro, proveniente del latín barbărus, y éste del griego βάρβαρος, significa en sus orígenes “extranjero”. Con el tiempo, esta palabra ha adquirido otros significados como el de “inculto”, “grosero”, “tosco”, “cruel” y “salvaje”.
La actual realidad mexicana tiene sin lugar a dudas un fuerte componente de crueldad y, en ese sentido, de barbarie. Nada más bárbaro que los decapitados y asesinados que la Prensa (con y sin mayúscula) presenta todos los días. Pero es probable que muchos extranjeros encuentren al llegar a la Ciudad de México mucho menos barbarie de la que esperaban y se transformen, tal vez sin saberlo, en habitantes efímeros de esta urbe. 
Entremezclados, a pesar de su aparente distancia, éstos otros “bárbaros”, provenientes de muchas más regiones del mundo de las que los habitantes permanentes imaginamos, también forman parte, como nosotros cuando somos “bárbaros” en otras tierras, de un fenómeno mundial que no está exento de manifestaciones de barbarie: el turismo.
Entre bárbaros estamos entonces todos, locales y extranjeros, observadores y observados, cultos y crueles, delicados y salvajes, tal vez porque en esta ciudad todos somos todas esas cosas a la vez.